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Tom Lucero: Héroe de Malvinas -Homenaje de SoniaFio



Un HÉROE DE MALVINAS
 falleció en un accidente de aviación,
trabajando en su avión fumigador. 

Así quedó su avión:
http://www.diariouno.com.ar/export/sites/diario/imagenes/2010/03/04/lucero-fumigadora.jpg

Murió en la soledad de su cabina tratando que no falte el pan en la mesa
de su familia y haciendo lo que sabía hacer, VOLAR.
Hoy TOM, físicamente no está con nosotros pero hay una huella que sigue: 
su hijo, que egresó el año pasado y fue el abanderado de la Escuela de Aviación Militar. 
Vaya como homenaje y agradecimiento al TOM LUCERO
por todo lo que nos enseñó y dejó ... 

http://i404.photobucket.com/albums/pp123/gonzalotejeda/A-4BspilotosMk17.jpg

Tom Lucero -el de la derecha- se hizo conocido porque durante el conflicto bélico con Gran Bretaña, salvó milagrosamente su vida al eyectarse, el 25 de mayo de 1982, del avión A4C que conducía. Debió saltar de su aeronave y, cuando caía al mar, su paracaídas se enganchó con una fragata inglesa. Y ahí se produjo el primer milagro: Tom atravesó por debajo del agua el buque.
Luego, el piloto fue rescatado por soldados de un buque británico
-ése fue el segundo milagro- y fue tomado como prisionero.

¡¡¡Que le pasa a nuestra amada Patria!!! 
nadie se acuerda de estos Héroes.
El Congreso Nacional, no tiene lugar para velarlo, ni el Consejo
Deliberante del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs.As., 
ni la Legislatura de Córdoba;
CLARO QUE NO, allí se velan a cantantes y artistas...

http://fotos.subefotos.com/f82605bc7b5fc4d5640081cdcb1f35d5o.jpg

Cuánta ingratitud.
¿¿¿DÓNDE ESTÁN LOS POLÍTICOS???
Él arriesgó su vida desinteresadamente y enamorado de su Patria, por nosotros, y murió humildemente, en una avioneta fumigando, porque el sueldo que cobraba no le alcanzaba para vivir. Mientras se dilapida el futuro de nuestros hijos.


ASISTIMOS IMPÁVIDOS A LA DISOLUCIÓN NACIONAL
EN SU BICENTENARIO.


Un minuto de silencio... nada más...
Sin comentarios... un minuto de silencio... nada más...
NADA EN ESTE MUNDO TIENE SENTIDO SI NO TOCAMOS EL CORAZON DE LAS PERSONAS.
SI LA GENTE CRECE CON LOS GOLPES DUROS QUE DA LA VIDA,
TAMBIEN PUEDE CRECER CON TOQUES SUAVES EN EL ALMA.
http://www.palimpalem.com/6/Sonialilianafio/

2 DE ABRIL

UNA HISTORIA PARA MIS VERDADEROS CAMARADAS


Un encuentro casual con un joven camarada de la Armada, en una fiesta familiar, me permitió escuchar sus inquietudes y preocupaciones.



Me habló de la decepción que generan la falta de presupuesto para volar y navegar, del precario estado de las unidades y del dolor que provoca la anulación de comisiones al extranjero, ascensos y comandos, a excelentes oficiales, por el solo hecho de tener un apellido vinculado a camaradas acusados de crímenes de lesa humanidad o por haber participado en cursos en el extranjero que hoy se consideran impropios para su formación.
Terminó confesándome que su frustración profesional le había hecho considerar pedir un temprano retiro, a pesar de su cariño a la institución y su firme vocación de servicio.
Le recordé, entonces, una anécdota de mi vida naval que me resultó aleccionadora.
Corría el año 1983 y me encontraba destinado en Alemania, formando parte de la comisión de recepción del destructor ARA "Heroína", en carácter de jefe de armamento.
Era la tercera nave de una serie de cuatro de las unidades más modernas del mundo que pasarían a constituirse en el núcleo de la Armada nacional por muchos años. En los últimos días de mi estadía en Hamburgo, conocí a un maduro oficial retirado de la marina de guerra alemana, que sentía una particular simpatía por sus camaradas argentinos.
En una larga charla, me comentó que el origen de sus sentimientos fue una experiencia vivida luego de finalizar la segunda guerra mundial.
En aquellos tiempos, me contó, a su país le habían sido confiscados todos sus buques de guerra, y sus astilleros y fábricas de producción de armamento estaban arrasados.
Los oficiales de la armada, para poder mantener su habilitación náutica, se veían forzados a navegar en buques de la marina mercante.
Según su relato, en la mayor parte de los puertos extranjeros a los que arribaban, se los trataba con encono y rechazo, por su condición de alemanes, pero una gran excepción era el puerto de Buenos Aires, adonde eran recibidos con respeto y consideración.
Sin perjuicio de lo curiosa que resulta esa empatía entre dos pueblos tan diferentes en su cultura y actitud como argentinos y alemanes, que va más allá de las cuestiones políticas o las alianzas militares, su relato me hizo meditar largamente sobre una cuestión que me parece crucial.
Allí estábamos los marinos argentinos, menos de cuarenta años después de la tremenda derrota alemana que destruyó toda su estructura de defensa y su armada en particular, comprando en ese país uno de los buques de diseño más moderno del mundo y recibiendo cursos e instrucción de su marina.
La pregunta que se me repitió durante muchos años fue:
¿Qué constituye el corazón de una armada?
¿Son sus buques, sus cañones y sus misiles?
¿Es su capacidad de producción de medios militares que puede generar o recuperar sus capacidades perdidas?
¿O son, simplemente, sus hombres, con sus conocimientos, su formación y su espíritu, que pueden hacer renacer todo lo demás, a pesar de cualquier circunstancia adversa?
Mi respuesta a esa pregunta es, sin duda, la tercera opción.
Los marinos alemanes habían perdido sus buques y sus fábricas, eran poco queridos en el mundo y no gozaban de apoyo en su propio país, pero se levantaron porque conservaban su espíritu, sus valores, sus tradiciones y su capacidad de sacrificio.
Esas virtudes están también presentes en la mayoría de los oficiales y suboficiales de nuestra Armada.
Como director de Educación Naval que fui, siempre admiré la sabiduría de nuestros antecesores, que supieron basar la formación de los marinos en principios fundamentales de lealtad, honestidad, sinceridad, valentía, espíritu de sacrificio y amor a la Patria, al mar y a la institución.
Esas virtudes son aun más importantes que la excelente capacidad profesional que brindan nuestras escuelas y constituyen el núcleo espiritual de la institución.
Por eso aconsejé al oficial del comienzo de mi relato que aleje la idea del retiro. Que en los momentos difíciles es cuando los hombres con valores se resignan a ver postergadas sus justas y merecidas expectativas personales, guardando sus puestos para cuando llegue el momento de renacer, crecer y reconstruir.
La Armada, al igual que el Ejército y la Fuerza Aérea, no deberían perder un hombre más ganado por la decepción y el desánimo, porque todos hacen falta para sostener el fuego sagrado y harán más falta aun cuando el futuro lo demande.
Como decía Ortega y Gasset, en cada momento de la historia están el hombre y su circunstancia.
A unos les tocaron los aciagos tiempos de los golpes de Estado, a otros enfrentar a la subversión, una generación enfrentó a los ingleses en Malvinas y otra sufre hoy los errores del pasado y las injusticias del presente.
Pero no es de buen marino abandonar el barco en medio de la tormenta. A los que el destino les puso esta prueba les cabe continuar con hidalguía para llevar el barco a buen puerto; es el desafío de esta generación y confío que, como todas las demás, sabrá cumplir con su Dios y con su Patria.
Juan Carlos Neves
contralmirante retiro efectivo,
veterano de guerra de Malvinas.




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Publicado por Mario Omar para YO FUI UN..."RODILLAS NEGRAS" el 2/19/2010 07:18:00 AM

La silenciada proeza del cabo Baruzzo

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/baruzo.jpg
A Juan Bautista Cabral, un miembro del Regimiento de Granaderos que salvó la vida de José de San Martín en el combate de San Lorenzo.

La silenciada proeza del cabo Baruzzo

De todos los suboficiales de Ejército que estuvieron en Malvinas, solo dos recibieron la máxima distinción a que puede aspirar un hombre de armas argentino: la Cruz al Heroico Valor en Combate.


 Uno fue el Sargento primero Mateo Sbert, muerto en el combate de Top Malo House.

El jefe de su sección, Capitán José Vercesi, se ha encargado de que su historia se haya publicado en la revista "Soldados" y en general tuviera cierta divulgación. (Aunque, claro, muy por debajo de la que amerita a nivel nacional).

 El otro, sigue siendo un perfecto desconocido, aún para muchos estudiosos del tema Malvinas.

Si uno quiere averiguar por qué le fue conferido tan alto galardón, no se va a enterar ni googleándolo.

Se trata del cabo Roberto Baruzzo del Regimiento 12 de Infantería de Mercedes. Y vaya si su historia, de ribetes cinematográficos, vale la pena ser contada!

 Tuve el honor de conocer a Baruzzo, oriundo del pueblo de Riachuelo, Corrientes, en el 2009, cuando el Centro de Ex-Combatientes de esa provincia me invitó a dar allí una charla.

Descubrí en él a un hombre de rostro aniñado, sin ínfula alguna, de perfil muy bajo, puro y transparente hasta rayar en la ingenuidad.

 Su unidad había sido ubicada primero en el Monte Kent, para después ser enviada a Darwin.

Pero una sección compuesta mayormente de personal de cuadros, con Baruzzo incluido, se quedó en la zona, al mando del teniente primero Gorriti.

 En los días previos al ataque contra Monte London, los bombardeos ingleses sobre esa área se habían intensificado. El mismo Baruzzo fue herido en la mano por una esquirla.

En una de las noches, el cabo oyó gritos desgarradores. A pesar del cañoneo, salió de su pozo de zorro y encontró a un soldado con la pierna destrozada por el fuego naval enemigo.

Sin titubear, dejó su fusil y cargó al herido hasta el puesto de enfermería, tratando de evitar que se desangrara.


Lo peor aún estaba por venir.

 En la noche del 10 al 11 de junio, estuve observando desde Puerto Argentino el espectáculo fantasmagórico que ofrecía la ofensiva británica.

En medio de un estruendo ensordecedor, los montes aledaños eran cruzados por una miríada de proyectiles trazantes e intermitentemente iluminados por bengalas.

Se me estremecía el alma de imaginar que allí, en esos momentos, estaban matando y muriendo muchos bravos soldados argentinos.

Allí, en medio del fragor, la sección de Baruzzo ya se había replegado hacia el Monte Harriet, sobre el cual los ingleses estaban realizando una acción envolvente.


Varios grupos de soldados del 12 y del Regimiento 4 quedaron aislados. El teniente primero Jorge Echeverría, un oficial de Inteligencia de esta última unidad, los agrupa y encabeza la resistencia, Baruzzo se suma a ellos y ve a al oficial parapetado detrás de una roca, disparando su FAL.

 Baruzzo despoja a uno de los caídos británicos de su visor nocturno. "Ahora la diferencia en recursos ya no será tan despareja", piensa.

Con el visor va ubicando las cabezas de los ingleses que asoman detrás de las rocas, y tanto Baruzzo, como su jefe afinan la puntería.
 
Los soldados de Su Majestad, por su parte, los rocían de plomo e insultos.

Las trazantes pegan a centímetros del cuerpo del oficial, hasta que finalmente éste es herido en la pierna y cae en un claro, ya fuera de la protección de la roca.

Cuando Baruzzo se le quiere acercar, un inglés surge de la oscuridad y le tira al cabo.

Yerra el primer disparo, aunque la bala pega muy cerca, pero antes de que pueda efectuar el segundo, Echeverría, disparando desde el suelo, lo abate.

Otro inglés le tira a Echeverría, pero Baruzzo lo mata de un certero disparo. Cerca de ellos, el conscripto Gorosito pelea como un león.
Los adversarios están a apenas siete u ocho metros uno del otro y sólo pueden verse las siluetas en los breves momentos en que alguna bengala ilumina la zona.

 Echeverría está sangrando profusamente: tiene tres balazos en la pierna.

El joven cabo – de apenas 22 años – con el cordón de la chaquetilla del oficial, le hace un torniquete en el muslo.

La pierna de Echeverría parece teñida de negro y también luce negra la nieve a su alrededor. El teniente primero dice empero que no siente nada, solo frío. Baruzzo trata de moverlo.

Echeverría se levanta y empiezan a caminar juntos por un desfiladero, mientras a su alrededor siguen impactando las trazantes.

De repente, de atrás de un peñasco, entre la neblina y las bengalas, surge la silueta de un inglés, quien dispara, y le da de lleno a Echeverría. Baruzzo contesta el fuego y el atacante se desploma muerto.

 Esta vez Echeverría había sido herido en el hombro y el brazo: una sola bala le causo dos orificios de entrada y dos de salida.

El teniente primero cae boca abajo y Baruzzo ve que le está brotando sangre por el cuello. "Se me está desangrando!", se desespera el cabo.

 Aún hoy, el suboficial no puede hablar de su jefe sin emocionarse:
"Él es uno de mis más grandes orgullos. Un hombre de un coraje impresionante. Allí, con cinco heridas de bala, estaba íntegro, tenía una tranquilidad increíble, una gran paz. Con total naturalidad, me ordenó que yo me retirara, que lo dejara morir allí, que salvara mi vida. Me eché a llorar. Como iba a hacer eso? Yo no soy de abandonar a nadie! Y encima a este hombre, que era mi ejemplo de valentía!

Tenía conmigo intacta la petaquita de whisky que la superioridad nos había dado junto a un cigarrillo; es que yo no bebo ni fumo. Y le di de tomar. "Eso sí que está bueno, me comentó.

En cierto momento, no me hablaba más, había perdido el conocimiento. La forma en que sangraba, era una guarangada. Lo cubrí, lo agarré de la chaquetilla y empecé a arrastrarlo".

 Súbitamente, Baruzzo se vio rodeado por una sección de Royal Marines del Batallón 42.

Sin amilanarse, desenvainó su cuchillo de combate, pero uno de los ingleses con el caño de su fusil le pegó un ligero golpe en la mano, como señalándole que ya todo había terminado.

Baruzzo, cubierto de pies a cabeza con la sangre de Echeverría, dejó caer el arma, Y el mismo soldado enemigo lo abrazó con fuerza, fraternalmente. "Eran unos señores", me comentaba el cabo.

Al amanecer, al ver que no tenía heridas graves, sus captores le ordenaron que, con otros argentinos, se dedicara a recoger heridos y muertos. "Yo personalmente junté 5 ó 6 cadáveres enemigos", me cuenta Baruzzo. "Pero en internet los ingleses dicen que en ese combate sólo tuvieron una baja!"


 Echeverría fue helitransportado por los británicos al buque hospital "Uganda", sobrevivió, recibió del Ejército Argentino la medalla al Valor en Combate y hoy vive con su mujer y dos hijas en Tucumán (la menor tenía dos añitos en el 82).

 Baruzzo también tiene dos hijas, a las que bautizó Malvina Soledad y Mariana Noemí, y vive en su Corrientes natal.

En su pago chico ha tenido un par de halagos que merecía: hay una calle con su nombre y hasta le fue erigido un busto en vida. Pero aún así, nadie repara en su existencia, ni conoce su proeza.

 Poco después de la guerra, el 15 de noviembre del 82, Baruzzo recibió una carta del teniente primero, donde éste le agradece su "resolución generosa y desinteresada, su sentido del deber hasta el final, cuando otros pensaron en su seguridad personal.

Toda esa valentía de los "changos", son suficiente motivo para encontrar a Dios y agradecerle esos últimos momentos. Pero, así Él lo decidió, guardándome esta vida que Usted supo alentar con sus auxilios".

 El oficial le cuenta que lo ha propuesto para la máxima condecoración al valor y le manifiesta su "alegría de haber encontrado un joven suboficial que definió el carácter y el temple de aquellos que forman Nuestro Glorioso Ejercito, y de los cuales tanto necesitamos".

 Personalmente, Baruzzo volvió a encontrarse con Echeverría recién 24 años después de aquella terrible noche.

Ambos lloraron, el oficial le mostró sus heridas, dijo que el cabo había sido su ángel de la guarda, y le regaló una plaquetita, con la inscripción: "Estos últimos 24 años de mi vida testimonian tu valentía".

También le contó que en el buque-hospital los médicos británicos dejaron que le siguiera manando sangre un buen rato, para que así se lavara el fósforo de las balas trazantes.

"You have very good soldiers" ("Usted tiene muy buenos soldados"), le espetaron los militares ingleses al ensangrentado teniente primero.
Un reconocimiento que la sociedad argentina, en pleno, aún le debe a Echeverría, a Baruzzo, a Gorosito, a Pinzos y a tantos otros callados y acallados héroes de Malvinas.

SEAN ETERNOS LOS LAURELES-SUBTENIENTE OSCAR SILVA










De:
jorge Ortiz jmobuda48@gmail.com






ARGENTINO, NO OLVIDES A TUS HEROES

EL SUBTENIENTE OSCAR SILVA



Evocamos aquí la personalidad del héroe muerto en los ultimos combates por la defensa de Puerto Argentino, murió como había vivido, de frente a la realidad.

Sus subordinados y Camaradas cuentan que por no replegarse, a pesar de que estaba, impartida la orden, Silva eligió desplazarse hasta las posiciones de sus hermanos los gloriosos infantes de marina del "BIM5" que aun resistían y se sumo a la desesperada pelea que mantenían contra un enemigo superior en numero y medios.

Lo hallaron empuñando firmemente su fusil, caído para siempre en la turba malvinense.

Pero todavía se escucha sus gritos de furia alentado a proseguir el combate.

Del Liceo Militar Grl Espejo, a la Escuela Naval y por ultimo al Colegio Militar.

"Un grito de León"

El arco luminoso de una bengala rasga la noche teñida de tinieblas.

Por unos instantes,el admira la estela que termina desplegando sus vigorosos pétalos de luz.

Pero la magia concluye enseguida.

Crecen gritos en el silencio.

Gritos de guerra, gritos de odio.

La Tercera Brigada de Royal Marines comienza a trepar las laderas disparando sus balas trazantes.

Es la noche del 11 de junio del 82 y la guerra se aproxima a su fin.

El General Jofre ha impartido el orden de replegarse hacia Puerto Argentino pues el dispositivo de defensa nacional ha sido quebrado, luego de durísimos combates.

La Cuarta Sección de Infantería Marina del "BIM5" al mando del Teniente de Corbeta Vázquez sigue en sus posiciones pero no esta sola, un puñado de hombres del Ejercito,
perteneciente a la Sección de Tiradores de la Compañía "A" del RI 4, encabezado por el Subteniente Silva se le ha unido horas antes.

Silva, usando su iniciativa, ha resuelto quedarse a luchar con sus hermanos que algún día era de ellos.

Y ahora aguarda, fusil en mano, junto al resto de los allí estan,el combate final.

La Batalla entra a su paroxismo demencial.

Una y otra vez los han rechazado, una y otra vez vuelven, de repente el héroe se queda sin balas, mira al derredor, unos de sus soldados ya sin vida a su lado.

Toma su FAL y sigue disparando hasta agotar las municiones.

A su alrededor, uno de sus hombres y los infantes de marina van cayendo uno a uno.

Se esta quedando solo.

Silva se encomienda a DIOS, piensa en su madre y comprende que muy pronto se le unirá allá arriba, en el cielo, donde no hay guerras ni frío ni penurias ni odio.

Un proyectil le perfora el hombro, tiene un instante para contemplar su propia sangre.

Es Sangre de Valiente, Sangre del que va a Combatir hasta el fin por lo que cree.

Ordena entre gritos, a los que restan de su Compañía, que se retiren y pide que le acerquen un fusil para cubrir el repliegue de sus hombres.

A sus soldados no les queda mas remedio que obedecer.

Silva los ve partir y enclavija los dientes, luego se levanta trabajosamente y ve al enemigo que siguen viniendo.

Entonces grita, emite un alarido de horroroso coraje.

Es el bravo rugido del león herido y acosado por la jauría.

Grita mientras hace trepidar su arma que vomita un mortal mensaje de plomo
VIVA LA PATRIA CARAJO!!!,

un ciego instante de eternidad que retrata su gesto.

Ese instante de eternidad que retrata su gesto.

Ese instante de eternidades el cruce del umbral que lo lleva hacia la gloria lo llevo a ser héroe un fuego cruzado de ametralladoras.

Al amanecer pasan a buscar las chapas identificatorias y ven al Soldado Muerto que esta sosteniendo firmemente el fusil sin poder sacárselo…

VIVA LA PATRIA!!!




SOBERANIA TERRITORIAL

Estamos en guerra.

 

                  Estamos en guerra con el gobierno británico. Sin acciones militares por el momento. Quienes dieron por finalizada la guerra el 14 de junio de 1982, con la rendición de las Fuerzas Armadas Argentinas en las Islas Malvinas, estaban en un profundo error. Error que prolongaron los gobiernos democráticos surgidos a partir del 10 de diciembre de 1983.

 

                  Con motivo de la reunión del G20 en Londres, emitimos un comunicado: “durmiendo con el enemigo”. Así es. El 2 de abril pasado nuestra presidenta, tentada por la ambición de participar en una entente de los poderosos de mundo en que la Argentina poco tenía para aportar más que la función de claque, amaneció en Londres. Cuna del colonialismo moderno que mantiene en su poder parte de nuestro territorio nacional. La palabra enemigo no debería existir entre los argentinos, pero es una exacta definición cuando hablamos del Imperialismo Británico ejerciendo acciones agresivas contra la integridad territorial Argentina y la dignidad de todos nosotros.

 

                  Tomar conciencia de la realidad objetiva constituye una clave esencial para tener un buen diagnóstico de la situación y actuar en consecuencia.  No nos gusta la violencia y somos partidarios de la paz. Pero muy mal haríamos si ponemos la cabeza debajo de la tierra como el avestruz y no asumir la situación tal cual se nos presenta.

 

                  Las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur son argentinas. La proyección antártica que de ellas deviene también.

 

                  La pretensión esgrimida por el gobierno británico ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas, de ampliar soberanía marítima a 350 millas a partir de su dominio colonialista y violento, es una agresión a nuestra soberanía territorial sobre millones de Km2. Pretende el gobierno británico dominio sobre la enormes riquezas que allí anidan. Pero no procura una explotación racional a favor de la humanidad, sino una explotación comercial de los recursos naturales para reconstituir el poder imperial perdido por esta potencia decadente. Su accionar es inmoral y a todas luces conforma una afrenta para los argentinos.

 

                  La reacción de nuestro gobierno calificando de “inaceptable e inadmisible” es apenas una caricia para los oídos de quien fuera autor de masacres y genocidios en todos los continentes. Incluidos, claro está, sus crímenes sobre jóvenes soldados argentinos que no cumplían en las islas Malvinas otra función que custodiar la soberanía del territorio que incontrastablemente nos pertenece.

 

                  Nosotros entendemos que debemos desarrollar acciones políticas, diplomáticas, económicas, financieras y de otra naturaleza tendientes a la recuperación de este territorio. Para la Argentina y para toda América Latina, que con hermandad y heroísmo nos acompañara durante la sangrienta confrontación de 1982.

 

                  Desde nuestro lugar conformaremos un Comité Argentino y Latinoamericano para la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur. Espacio abierto, sin exclusiones. Con una gran finalidad, poner nuestros mejores esfuerzos al servicio de la Patria.  Y también de la Paz, que solo se alcanzará cuando estos territorios sean reintegrados real y formalmente a la Soberanía del Pueblo Argentino.

 

                        Mario Mazzitelli.

Secretario General del Partido Socialista Auténtico.



Durmiendo con el enemigo

 

Por Mario Mazzitelli, secretario General

Partido Socialista Auténtico, orden nacional

Candidato a Diputado Nacional por Proyecto Sur

 

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner amaneció en Londres. Hoy 2 de abril. Fecha simbólica para los argentinos en la que la recuperación soberana de nuestro territorio insular, marítimo y antártico, se eleva por sobre la nefasta Dictadura y sus métodos aberrantes. Allí dejaron sus vidas 649 argentinos. Jóvenes todos ellos. Murieron  criminalmente como en el hundimiento del ARA General Belgrano (321 muertos) o en distintos enfrentamientos en aire, mar y tierra. Fue una medida imperialista, asesina y con la finalidad de declarar estos territorios argentinos como “Territorio Británico de Ultramar”. Al dominio colonialista sobre las Islas Malvinas pretendieron sumar en sucesivas avanzadas el Mar Continental Argentino. Así en 1991 reclamaron soberanía de 200 millas alrededor de Malvinas con una usurpación pretendida de 438.000 Km2. En 1993 pretendieron la misma maniobra sobre Georgias y Sandwichs del Sur, sumando 1,2 millones de Km2. En 2007 afirmaron que querían dominio sobre 350 millas alrededor de todas las Islas con su correspondiente proyección antártica, absorbiendo de esa manera la totalidad de la Antártida Argentina, completando una avanzada colonial sobre alrededor de 4 millones de Km2. El Reino Unido es enemigo de la Argentina. No porque nosotros lo deseemos, sino porque la vieja pretensión de quedarse con los recursos naturales del Tercer Mundo no ha cedido en las metrópolis imperialistas de vieja raigambre colonialista. Y a los enemigos se los trata como tales y no como viejos amigos.

La presidenta argentina perdió una brillante oportunidad tras la muerte del querido ex presidente Raúl Alfonsín, de regresar a su Patria con causa justificada, evitar su estadía en Londres durmiendo un 2 de abril con el enemigo, homenajear al ex presidente en el día de su entierro, honrar a nuestros caídos en Malvinas y convocar a la Unidad Nacional para avanzar en la conquista de nuestra Soberanía.

Los países centrales y sus empresas denominadas multinacionales saquean a la Argentina desde tiempos inmemoriales. Petróleo, Gas, Minerales, Pesca, Renta Agraria, Comercio Exterior, Renta Financiera, Colonial Deuda Externa, Servicios Públicos Monopólicos, Grupos Oligopólicos, etc. Ahora avanzan sobre nuestros territorios insulares, marítimos y antárticos. Es nuestra obligación como argentinos tomar conciencia de esta situación, planificar nuestras acciones diplomáticas, económicas y políticas para recuperar la Patria y asumir que ese triunfo sólo podrá gestarse en el marco de la Unidad Popular en Argentina y en el contexto de una fuerte Solidaridad Latinoamericana.

En definitiva, somos parte de un mismo continente y toda afrenta colonial representa un castigo para el conjunto de nuestros pueblos.

HOMENAJE-GRACIAS MACHOS


 

RADIOGRAFIA                 por Roberto Subirana

 

¡GRACIAS, MACHOS!

Aclaremos: no eran ni los pibes, ni los chicos, ni los colimbas Eran -y son- los machos que, a diferencia del generalato vernáculo, fueron a cumplir el mandato constitucional de defender a la patria, allí donde fuera necesario, con lo que tenían -que era muchísimo menos de lo que les faltaba- bajo órdenes de jefes que, en no pocos casos, tenían su misma edad o menos.

Fueron conscriptos, voluntarios, suboficiales, oficiales subalternos y algunos oficiales jefes que debieron emprender un desigual combate, en las peores condiciones, sin pertrechos, recursos, armamento adecuado, sin una conducción superior coherente y profesional, que, cada día, a cada paso, debían improvisar por su cuenta o guiados por los pocos oficiales que sí combatían hombro a hombro con ellos y que compartieron penurias e indignación. No obstante, aguantaron a pie firme hasta que no tuvieron con qué.

Por vigésima séptima vez les doy las gracias en nombre de todos los argentinos… Por vigésima séptima vez, también como argentino, les pido perdón… Perdón por no haber salido, el día posterior al de la rendición, a hacer tronar el escarmiento sobre las cabezas de los incompetentes, de los inútiles que creyeron que un conflicto bélico internacional real se podía conducir con la experiencia adquirida en unas cuantas noches de juego de TEG[i] y adivinando los siguientes movimientos del enemigo mirándolo a través del fondo de un vaso de whisky.

También pido perdón por no haber salido al cruce de los vehículos que los devolvieron, casi secretamente, al continente y a sus unidades de origen, repudiando la decisión del generalato de impedir a familiares y a la población, en general, rendirles el merecido homenaje que la sociedad le debe a sus héroes. La sociedad calló -o apenas murmuró- frente al escarnio de trasladar la vergüenza del fracaso a quienes habían triunfado sobre la ausencia de conducción, sobre la inferioridad numérica y tecnológica, sobre la inclemencia del clima, agravada por la falta de ropa y pertrechos adecuados, sobre la decisión de proteger recursos para evitar perderlos en los combates.

Pido perdón a los voluntarios civiles que se jugaron la vida junto a los combatientes, supliendo con su voluntad e iniciativa la ausencia de una conducción valiente y coherente, ajustada a las necesidades del momento.

Por último, pido perdón a los veteranos no reconocidos al presente, porque los funcionarios políticos -de ayer y de hoy- persisten en negarles el derecho que las leyes internacionales, la realidad y el sentido común les otorgan. Perdón porque nadie parece dispuesto exigirle al señor Néstor Carlos Kirchner -o a su actual sucesora- que cumpla con el compromiso que contrajo durante su gestión presidencial. Perdón a los 456[ii] que, desde 1982, se quitaron la vida, agobiados por el desinterés, el desentendimiento, la desprotección, la discriminación, de quienes tienen la obligación de honrarlos. 

Sin embargo, aunque me tilden de utópico, sigo alentando la esperanza de que mi 28º agradecimiento no encierre la misma amargura que éste y los precedentes veintiséis.

Aunque no constituya solución alguna, les hago llegar mi más fuerte abrazo y mi constante solidaridad.

Buenos Aires, abril 2 de 2009.-

Roberto Subirana

 


[i]    Juego de mesa, popularizado a partir de mediados de los ’60, en el que los participantes deben aplicar tácticas y estrategias de guerra (de ahí su nombre “TEG”) para vencer a un hipotético enemigo.

[ii]    Tomemos conciencia que, durante los combates, perdieron la vida 326 efectivos. Finalizadas las acciones bélicas, llevaron a 456 combatientes, que habían logrado regresar a sus hogares, se suicidaron por la discriminación y desprotección, en todo sentido, a que fueron sometidos por las autoridades.


MALVINAS

ARGENTINOS DESPIERTEN

EX COMBATIENTES MALVINAS

PRESENTE!!!



Gentileza: Jorge Vazquez