Proyectos de "pirogasificación" en Chile


Estimados y estimadas miembros de GAIA-América Latina:

Compartimos columna de opinión referida al anuncio de proyectos de "pirogasificación" de residuos municipales en Chile con tecnología francesa.

En diversos medios se ha informado sobre estudios y proyectos orientados al tratamiento de los residuos sólidos domiciliarios de la región de La Araucanía en la comuna Padre Las Casas, mediante un proceso que denominan "pirogasificación", que también se pretende introducir en Isla de Pascua.

Llama la atención, por lo contradictorio, que se exprese que "este tipo de sistemas ya ha sido puesto en marcha exitosamente en Europa" y que al mismo tiempo se trata de "la realización de un piloto industrial de innovación a nivel mundial para Chile y Francia", país de origen de las inversiones.

Y es que, efectivamente, las experiencias "existosas" que mencionan son muy acotadas en términos del tipo de residuos y la escala (uno de residuos agropecuarios y otro de un centro comercial). No exhiben experiencias exitosas a gran escala y con la gran diversidad de residuos sólidos urbanos que se pretende tratar en nuestro país.

A simple vista, parece una más de tantas iniciativas de tecnologías no probadas que, no siendo viables por su peligrosidad y la oposición ciudadana en los países desarrollados de origen, son introducidas "a modo de prueba" en países del sur global, específicamente en zonas y comunidades pobres, como la comuna de Padre Las Casas.

Los promotores del proyecto se apresuran a afirmar que "el procedimiento de pirogasificación... no es gasificación, no es pirólisis...", denominaciones para tecnologías de incineración por etapas, sin definiciones precisas, que gradualmente se han desprestigiado debido a los resultados negativos que han tenido la mayoría de las experiencias, todas las cuales han sido presentadas ante las autoridades públicas y la población como soluciones limpias y eficientes.

Las escasas experiencias de pirólisis, gasificación y plasma con residuos sólidos urbanos concretadas en Norteamérica y Europa, han presentado problemas operacionales y ambientales, sufriendo derrames de residuos y combustibles líquidos y exhibiendo valores de emisión de contaminantes aéreos -incluso dioxinas- muy por encima de lo permitido, y han debido detener o cerrar su funcionamiento.

Aun cuando existan normas que limiten las emisiones, estas no son conocidas a cabalidad, su medición es compleja y costosa, y la fiscalización deficiente.

Si en verdad se quiere resolver el problema de la basura de una manera ambiental y socialmente sustentable, se debe elaborar políticas e implementar modelos de gestión de residuos que no pongan en riesgo al medio ambiente y la salud de las personas, como ocurre con la incineración de los residuos, en su forma convencional o por etapas.

Estas soluciones riesgosas, cuyos negocios asociados (la gestión de residuos y la generación energética) benefician principalmente a grandes empresas privadas, además compiten y perjudican a la opción más adecuada en términos sociales, ambientales y económicos: los programas de Basura Cero, que incluyen la reducción y el reciclaje de los residuos.

Estos permiten una máxima valorización de los residuos, sobre todo si se involucra en ellos a la población local, mediante fórmulas cooperativas y microempresariales, en iniciativas de reciclaje de residuos secos y el compostaje de residuos orgánicos, e incluso la generación de energía para consumo local a partir de biogás.

Es esperable que quienes tomen las decisiones en torno a la gestión de residuos, no desoigan lo que señala la propia Política de Gestión Integral de Residuos Sólidos publicada por Conama en 2005, que es explícita y enfática en priorizar la minimización de los residuos por encima del tratamiento y la disposición final y opten por soluciones adecuadas para la población de Padre Las Casas y el resto de La Araucanía, que requiere, por sobre todo, contar con recursos para mejorar su calidad de vida. Parte de esos recursos están allí, donde nadie los ve, en los residuos. ¿Realmente no existen mejores opciones que quemarlos?

Eduardo Giesen

Co-coordinador latinoamericano de GAIA - Alianza Global por Alternativas a la Incineración.


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Aporte de 
Gladys Enciso-ARG.
Abogada-Voluntaria SocioAmbiental 

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