aún sin terremoto sufren los niños


De: Eladio Gonzalez

Como bien dicen a más del terremoto están la pobreza, cesantía y discriminación, para las que también conviene aplicar las recomendaciones que siguen.
Pero personalmente yo Eladio González considero que, también hay situaciones familiares en las que a pesar de la ausencia de terremotos e inundaciones los niños quedan impactados muy negativamente, por lo que los consejos de esta cartilla son muy recomendables.  
                                                                              

 
¡SÓLO EL PUEBLO AYUDA AL PUEBLO!
¡A ACTIVAR Y PROYECTAR LA SOLIDARIDAD!

CONSEJOS PARA ENFRENTAR LOS EFECTOS DEL TERREMOTO EN NUESTRAS RELACIONES,

CORAZONES Y MENTES…

APORTE A LA SALUD MENTAL DE NUESTRO PUEBLO

Introducción… ¿Para Qué?

Hemos vivido un gran terremoto, que ha alterado nuestras vidas y traído problemas que muchas veces sentiremos que nos sobrepasan y que cuesta enfrentarlos. Cada uno tuvo su experiencia individual, familiar o grupal la noche del terremoto y los días posteriores. Es totalmente esperable que nos sintamos más vulnerables, sin protección y sin poder controlar o decidir sobre los hechos y lo que nos sucede.

Quisimos hacer esta cartilla para ayudar a enfrentar de mejor modo lo que ha sido el terremoto, porque gran parte de su efecto destructivo ha afectado también nuestras emociones, nuestra mente, nuestras relaciones con los demás y nuestra salud mental, que ayuda al bienestar de cada uno y de todos.

Creemos que sólo el pueblo ayuda al pueblo, que la verdadera solidaridad y la reconstrucción de nuestra vida está entre nosotros, entre los que siempre hemos vivido los mismos problemas, hemos podido levantarnos para construir las mismas alegrías y sueños. No somos la solidaridad "obligada" porque para eso les pagan (el gobierno y los militares), no somos la solidaridad "interesada" porque así no pagarán impuestos o ganarán más dinero o rating (TV, periodistas y artistas faranduleros). Sólo el pueblo ayuda al pueblo, porque en nuestros corazones siempre hemos sabido que sólo juntos podemos cambiar el rumbo de la historia.
¿QUÉ HACER PARA ENFRENTAR EL TERREMOTO?
(LOS ADULTOS) 
No olvidar que es normal que muchos nos sintamos confundidos, desorientados, sin saber cómo actuar o cómo organizarnos. También sentimos rabia, dolor, impotencia, miedo… Sentir estas emociones es señal de que tenemos que protegernos y proteger a otros, para cuidar nuestra salud mental (además por supuesto de resolver nuestras otras necesidades, de acuerdo a como hayamos sido afectados por el terremoto y/o maremoto).
Lo más importante para enfrentar esta crisis:
·         Reunirse y conversar de su experiencia, compartiendo con su familia, vecinos, amigos sobre lo vivido. Buscar a sus pares y cercanos en quienes confiar, apoyarse en ellos y aceptar que se acerquen si han estado alejados. Expresarse y llorar si es necesario. No esconder emociones.
·         Participar y acercarse a las organizaciones y grupos que existen en su población o barrio, entre vecinos; y también entre compañeros de trabajo o estudio.
·         Recordar que esta experiencia le ocurrió a miles, y que si bien el dolor y la pérdida se viven de distintas maneras, hay aspectos en común que nos unen a todos.
·         Preocuparnos de sentirnos bien, estar tranquilos y volver a confiar en nuestros iguales y en las organizaciones, con esperanza de que unidos como pueblo podemos salir adelante.  Solo así podremos resolver los problemas.
·         Trate de descansar y dormir bien.
·         Haga participar a los niños en la reconstrucción y orden de lo dañado, porque luego del desorden el poder participar en la reestructuración de las cosas les permite cerrar una etapa, un ciclo y superar las penas y miedos de manera más completa junto a los demás.
·         Permita y ayude a los niños a que, a pesar de lo que ha pasado, puedan volver a reír, jugar y divertirse. No deben sentirse mal por reírse o jugar.  
Explicar que en Chile los temblores y terremotos son frecuentes y naturales: 
·         Explique lo sucedido con calma y firmeza, diciendo a los niños lo que sabe de la situación. 
·         Trate de evitar que los niños vean situaciones de descontrol o pánico en adultos.
·         Dígales siempre que es muy normal tener miedo en un temblor, pero que gritar o correr no sirve y es peligroso.

 Correo contacto:  saludmental.popular@gmail.com

·         No sobrecargarlos de información que no podrán entender bien o que les afecte demasiado (noticias de la TV, comentarios sobre lo desastroso de la situación, etc.).
·         Permita que hagan todas las preguntas que quieran y responda de una forma que puedan comprender, sin mentirles, sin inventar explicaciones para calmarlos, ni prometer cosas difíciles de realizar o cumplir.
·         No los haga sentir culpables por hablar o desear tener las cosas materiales que hayan perdido o que son difíciles de obtener (casa, cama, juguetes, mascotas, golosinas, etc.).
·         No le quite importancia ni ignore sus quejidos de dolor físico ni emocional. Recuerde siempre que ellos son niños y tienen derecho a enfrentar esta situación como tales, y no como adultos.

Dar hartas caricias y abrazos para que se sientan más seguros: 
·         Tranquilice a los niños con palabras suaves y trate de que estén cómodos.
·         Constantemente abrace y acaricie a los niños.
·         Dígales que Ud. los estará cuidando.
·         Reemplace el dolor por los buenos recuerdos.
·         Mantenga activos a los niños y hagan actividades que los hacen felices. (bailar, jugar a la pelota, leer cuentos, etc.)

Conectarnos con la alegría y la esperanza: 
·         Invítelos a participar de acciones de solidaridad, encuentros y superaciones colectivas de los problemas (de acuerdo a su edad). Mientras más ven que la gente está unida, mejor comprenderán los valores esenciales de su pueblo solidario que resiste en comunidad tanto a las tragedias extraordinarias (este terremoto) como los problemas cotidianos (pobreza, cesantía, discriminación, etc.).
·         Trate de volver lo antes posible a sus rutinas, como ir al jardín o al colegio si se puede, y también deben conocer de antemano los posibles cambios que pueden venir, para no aumentar su inseguridad cuando ocurran.
MITOS Y REALIDADES

MITO
(creencia equivocada)
NO ayuda….
REALIDAD
(lo que podemos hacer ¡y resulta!)
SI ayuda…
No hay nada que hacer frente a los problemas, sólo esperar a que pasen o el gobierno, militares, iglesia o empresas lo resuelvan.
Es posible prepararse y actuar para enfrentar los problemas, tanto en lo personal, familiar, como vecinal y comunitario. 
Hay que superar la situación rápido y volver lo antes posible a la normalidad.
Superar los problemas que trajo  el terremoto es un proceso que requiere de tiempo: hay que ser activo y, a la vez, paciente.
No hay que hablar acerca de los problemas y las malas experiencias, así se olvidan y superan.
Hablar y compartir del terremoto y los problemas que nos trajo ayuda a superar nuestras penas, dolores y miedos.
Hay que buscar un culpable.
El terremoto no tiene culpable, y es más importante buscar soluciones que culpables a los problemas en un primer momento. Y si hay culpables por cosas que pudieron evitarse, es claro que no están entre la propia gente del pueblo.

ES FUNDAMENTAL PROTEGER
A NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS… 
¿QUÉ LES ESTÁ PASANDO A NUESTROS NIÑOS?

·         Ellos sienten que están o estuvieron en peligro.
·         Ellos sienten que pueden quedar solos.
·         Ellos sienten que los adultos los ignoran porque tienen otros problemas.
·         Ellos sienten una tremenda necesidad de apoyo y compañía.
·         Algunos sienten que su mundo cambió y no saben cuál es el nuevo mundo.

¿CÓMO REACCIONARÁN LOS NIÑOS
DESPUÉS DEL TERREMOTO? 
Es normal que, por un tiempo, su niña o niño tenga algunos cambios de conducta y se porte distinto. Es importante darse cuenta de sus reacciones para saber de qué forma están siendo afectados. Éstos son algunos cambios que pueden sufrir: 
·         Esté muchísimo mas  apegado a su mamá, papá o adultos cercanos.
·         Tenga pesadillas, le cueste dormir. 
·         Tenga miedo a estar solo, miedo a los extraños, a los animales o a otras cosas nuevas de las que antes no tenía miedo.
·         Se haga pipí o incluso caca en la cama o en la ropa.
·         Disminuya o aumente su apetito.
·         Sienta dolores físicos (dolores de guata, de cabeza).
·         Esté más agresivo y violento.
·         Esté más llorón o gritón que siempre o esté más silencioso y retraído. Quiera llamar más la atención o pasar piola y sin hacerse notar.
·         No quiera ir al jardín, colegio o a otros lugares similares
Estas reacciones pueden aparecer inmediatamente después del terremoto o después de varios días. Pero los síntomas deberían ir desapareciendo de a poco.
¿QUÉ PODEMOS HACER LOS ADULTOS
PARA AYUDAR A LOS NIÑOS?
Comprender lo que está pasando de acuerdo a su edad y ofrecerle seguridad:

·         Necesitan saber lo que pasa de acuerdo a lo que pueden comprender a su edad. Esto debe ser explicado por una persona cercana y que pueda ofrecerle seguridad y confianza.
·         Necesitan sentirse seguros y saber que sus seres queridos los cuidan y protegen. Hacerles ver que en medio de la inestabilidad por el terremoto vivido, hay cosas que se mantienen igual que antes y no han cambiado: los afectos, familiares, vecinos, amigos o incluso lugares que al niño/a le gustan y no han cambiado. Es importante apoyarse en lo que se mantiene  igual que antes  para darles seguridad.

Superar el miedo y la pena diciendo lo que nos pasa y sentimos: 
·         Ante todo, tenga paciencia con los cambios que sufre el niño/a.
·         Hable con los niños sobre lo sucedido, acerca de sus sentimientos.  Pregúnteles cómo se sienten y escuche lo que están diciendo, pero no los obligue si no quieren hablar. Posiblemente esto sea más fácil a través de dibujos, cuentos, canciones, etc.

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